Brincamos al siglo XXI, la mayoría de las revistas sobre el tema comenzaron a anunciar los modelos LXD55 de Meade. Otros competidores, hicieron lo propio con conceptos similares.
La novedad era, por supuesto, su montura Alemana ecuatorial, con tecnología de robotización y control de sus motores de Latitud y Ascención Recta a través del Autostar, un minicomputador de mano.
Una maravilla para un aficionado, a un precio espectacular (totalmente accesible) con "tours de la noche" programados y cerca de 30,000 objetos a localizar en el cielo. Así que había llegado el momento de escalar con este modelo, en su máxima apertura.
Una pieza que prometía más tiempo de observación, que tiempo de preparación y configuración de las tomas.